Ayer después de una muy atacada a mi persona,
de la recepción en el encuentro con el Dr. Edwin G. Ferreira Veras, todo se
convirtió en un abrazo fraternal entre villaaltagracianos.
El ambiente, independientemente de la alegría
del triunfo, bien merecido, sus miembros seguían explicando y escuchando
propuestas y opiniones para un mejor ayuntamiento; Raúl Báez, seguía lleno de
energía, hablando, escuchando y amando más a su pueblo, departimos unos minutos
que fueron para ambos de mucho provecho.



